Matrimonio interior

El poder de la integración de lo femenino y masculino en mí



Ha llegado el momento de la unidad y esa unidad nace en el interior de cada uno de nosotros, en la aceptación de todo lo existente en nuestro Ser (luces y sombras), en la aceptación de nuestra humanidad.


En el universo existen dos fuerzas en constante atracción; desde el taoísmo son llamadas ying y yang,  desde el hinduismo Shiva y Shakti  y desde los principios universales las conocemos como principio femenino y principio masculino.


Esta integración energética está presente en todo ser vivo, en cada hombre y cada mujer, representando de esta manera el matrimonio sagrado interior, de cuya unión o separación dependerá el estilo de vida que cada persona transite. Estar en contacto con ambas fuerzas/energías, equilibrarlas es lograr una danza armónica dentro de nosotros mismos; la fuerza y firmeza de cada persona (lo masculino) no puede desconectarse de la sensibilidad y ternura que le otorga lo femenino como tampoco sostener sólo los aspectos femeninos sin la fuerza y firmeza de lo masculino.


Toda carencia, falta, necesidad,  tiene su origen en la visión/vivencia separada de ambas fuerzas. Cuando el masculino sostiene y  estructura y y sienta bases sólidas, lo femenino florece de forma creativa, se expresa libremente, logrando una danza cósmica y poderosa en la unión y el equilibrio de ambas fuerzas.