SESIONES DE REIKI

La siguiente información es para todas aquellas personas que quieren probar Reiki a través de una sesión, pero no saben que esperar de ella. 

La duración de una sesión es de aproximadamente una hora y media. Puede extenderse más si el practicante lo considera necesario. Durante la sesión, el terapeuta puede trabajar con otras herramientas, como cristales, armonización con cuencos o pines o aromaterapia. 

La persona se acuesta en una camilla, totalmente vestida pero descalza. También puede realizarse la sesión con la persona sentada si tiene alguna condición física que le impida acostarse en la camilla. El terapeuta de Reiki hará un toque ligero en ciertas partes del cuerpo, aunque no es necesario que exista contacto físico. 

 

También habrá una ambientación ideal para que el cliente se relaje lo más posible, luz tenue, música relajante y aceites esenciales.

El tratamiento de Reiki

Tanto el terapeuta como el cliente permanecerán en silencio, ya que el objetivo es poder lograr la máxima relajación posible. 

Al finalizar, habrá un pequeño feedback entre cliente y practicante de Reiki para compartir las experiencias de ambos.

Hablamos de cliente, y no paciente, ya que los practicantes de Reiki no son médicos. Por este motivo, tampoco podemos decir en cuanto tiempo una persona puede superar una enfermedad o trastorno ni cada cuanto tiene que realizar las sesiones. Reiki es una terapia COMPLEMENTARIA y no alternativa. 

Se deja del lado del cliente la decisión de la frecuencia de las sesiones. Nuestra sugerencia es que luego de la primera sesión, se tome unos días para ver cómo se sintió los días posteriores y luego decida la frecuencia.

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