• Marina

Ciclicidad

Existe una antigua enseñanza, conocida en las antiguas Escuelas Iniciáticas y Filosóficas, que dice que el universo se encuentra regido por leyes naturales que permiten el equilibrio de todas las formas de vida existentes. Dichas leyes dan orden a todo lo creado. Todo está enmarcado en estas leyes, que rigen desde las galaxias hasta las células de nuestro cuerpo. Lo Macro y lo micro.



Así como hay leyes físicas, también existen leyes que afectan nuestra mente, emociones y

espíritu. Tales leyes son siete y se denominan principios universales o leyes herméticas. Estas leyes se basan en un principio fundamental: todo lo que existe es energía; de acuerdo con la vibración de cada ser humano, la percepción y decodificación de dicha energía será diferente.


Las leyes siempre están en funcionamiento. Seamos conscientes de ellas o no, vivamos en armonía o no con las mismas, siempre están presentes en el planeta, y en nuestra vida. Por ello, conocer las mismas, nos permite contactar con nuestra divinidad, mantener nuestro centro y ser conscientes de cada paso que vamos dando en este camino que es nuestra vida.


Hoy, nos detendremos en una de ellas, la ley del Ritmo. Inhalar, exhalar. Nacer, vivir, morir y nacer otra vez. Todo en este universo tiene un ritmo. En nuestras vidas, todo va moviéndose en un ciclo natural. Esta ley nos muestra que todo es dinámico, que todo esta en movimiento y cambio constante y que no se necesita retener nada.