• Marina

Limpieza energética



Limpieza emocional y mental
Limpieza emocional y mental

Cuando pensamos en limpieza energética, solemos pensar en sahumado, hierbas, resinas, como un trabajo exterior, para el cual se necesitan recursos externos, elementos con cierta carga mágica, por así llamarlo. Por supuesto que en el caso de la limpieza de espacios es necesario contar con tales elementos y utilizarlos de cierta manera, teniendo en cuenta algunas claves, como el día de la semana, horario, etc.


Pero hay una limpieza que muchas personas no tienen en cuenta, y que por más que hagamos limpieza de los espacios, no va a servir de mucho si no hacemos una exhaustiva limpieza previamente de nosotros mismos, sobre todo a nivel emociones y pensamientos. La energía de los hogares no es más que la prolongación de la energía de sus habitantes.


Solemos ubicar el problema de la "suciedad" energética afuera nuestro, culpando a veces a otras personas por quitarnos la energía, los famosos "vampiros energéticos". Pero hay un gran secreto, y es que nadie nos quita nada a menos que nosotros cedamos nuestro poder personal. Y esto sucede cuando, por más motivos válidos que tengamos, nuestras emociones y/o pensamientos no están en la sintonía del amor.


Cuando alguien nos dice algo que no nos gusta, nos insulta, la primer reacción puede ser el enojo o el miedo, algo totalmente normal. Pero permanecer en ese estado por un tiempo prolongado hace que nuestra energía se vaya debilitando y ensuciando. Y de a poco vamos cediendo el poder personal.